Diseño de yurta moderna con fachada acristalada y vistas abiertas al paisaje
Diseño de yurta moderna con fachada acristalada y vistas abiertas al paisaje

YurtaNova

El sueño. La madera. Tu espacio.

Nuestra historia nace de una forma de vivir

No llegamos a las yurtas buscando simplemente otra manera de construir. Nos enamoramos de lo que se siente al estar dentro: la forma circular, la madera, la luz entrando desde la cúpula y esa conexión tan especial con la naturaleza.

Con los años, ese amor se convirtió en oficio. Aprendimos haciendo, construyendo y mejorando cada detalle. Así, entre las montañas de La Alpujarra, fuimos encontrando nuestra propia manera de crear yurtas, uniendo una construcción ancestral con nuestra forma de trabajar la madera y entender los espacios.

Para nosotros, una yurta es mucho más que una estructura. Es un lugar que se llena de vida: para habitar, descansar, crear, compartir o simplemente contemplar.

De ahí nace YurtaNova: del amor por las yurtas, la madera y una vida más sencilla y cercana a la naturaleza. Espacios donde el tiempo parece detenerse y el círculo nos devuelve a algo antiguo, sencillo y esencial.

Fabricación a mano de piezas circulares de madera para la estructura de yurtas.
Fabricación a mano de piezas circulares de madera para la estructura de yurtas.

Desde La Alpujarra

Donde la madera cobra vida.

Hay días en el taller que empiezan con el frío de la mañana y terminan con la última luz sobre las montañas. Entre medias hay madera, serrín, herramientas, conversaciones y muchas horas de trabajo.

Aquí, en La Alpujarra, hemos aprendido el oficio haciendo. Una yurta tras otra. Algunas cosas han cambiado con los años, otras siguen haciéndose exactamente como al principio: con las manos, mirando la madera y buscando que cada pieza quede bien.

Este es nuestro lugar de trabajo y también nuestra casa. Los olivos, las montañas, el clima, la gente que pasa por el taller… todo eso acaba formando parte de lo que hacemos.

Cada yurta sale de aquí con su propia historia. Y una parte de La Alpujarra viaja con ella.

Anillo circular de madera que da forma a la cúpula de una yurta
Anillo circular de madera que da forma a la cúpula de una yurta

Sin esquinas

La forma que lo cambia todo.

La yurta nace del círculo, una de las formas más antiguas de habitar. Durante siglos, los pueblos nómadas de Asia Central construyeron sus hogares de esta manera: alrededor de un centro, bajo una estructura que se abre hacia el cielo.

El círculo no tiene principio ni final. Simboliza unidad, continuidad y equilibrio. Dentro de una yurta no hay esquinas que separen el espacio; todo vuelve al centro y las personas se encuentran unas frente a otras. Quizá por eso, al entrar, la sensación es tan distinta a la de una habitación convencional.

En el punto más alto está la cúpula, el corazón de toda la estructura. Por ella entra la luz y alrededor de ella se ordena la madera, como los radios de una rueda.

En YurtaNova hemos creado nuestro propio diseño de cúpula, inspirado en esta geometría ancestral. Cada cúpula se construye artesanalmente en nuestro taller, pieza a pieza, y está pensada especialmente para nuestras yurtas. No hay dos exactamente iguales.

Para nosotros, construir en círculo es también una manera de recordar algo sencillo: que podemos habitar un espacio sin separarnos de aquello que nos rodea.

Nuestra promesa

Compromiso con el trabajo hecho a mano.

En YurtaNova, creemos en el valor del trabajo artesanal, el trato cercano y la durabilidad de los acabados en madera maciza. Cada proyecto es una conversación, una colaboración para dar forma a tu visión con la dedicación que solo las manos expertas pueden ofrecer.